La camilla de evacuación de emergencia representa una categoría crítica de equipos salvavidas diseñados específicamente para la extracción rápida de pacientes durante escenarios de crisis donde el tiempo y el personal son limitados. A diferencia de las camillas médicas estándar diseñadas para entornos clínicos, estas unidades priorizan la portabilidad extrema, el despliegue rápido y la capacidad de ser operadas por un número mínimo de rescatistas en espacios confinados o peligrosos, como escaleras, pasillos estrechos o estructuras inestables. Los diseños comunes incluyen trineos de baja fricción que pueden arrastrarse sobre escombros y escaleras con mínima resistencia, así como camillas rígidas con una amplia variedad de asas que permiten su transporte por múltiples primeros respondedores. Fabricadas en polímeros de alto impacto, materiales compuestos o aluminio reforzado, logran un equilibrio óptimo entre peso mínimo y máxima resistencia, presentando a menudo un diseño compacto y plegable para almacenamiento montado en pared en ubicaciones estratégicas. Los sistemas de arnés integrales y robustos son fundamentales para inmovilizar de forma segura al paciente rápidamente, a menudo con una sola correa continua, garantizando que permanezca seguro durante un transporte potencialmente brusco. El objetivo principal es la retirada rápida del peligro inmediato hacia una zona preliminarmente segura, prescindiendo de procedimientos médicos durante el traslado. La presencia de estas camillas especializadas es un componente obligatorio en cualquier plan integral de preparación para emergencias en hospitales, edificios altos, instalaciones industriales y recintos públicos, asegurando el cumplimiento normativo y proporcionando un medio confiable para proteger a personas no ambulatorias durante incendios, terremotos, ataques terroristas o incidentes químicos.